viernes, 28 de enero de 2011

Del rostro al cuerpo

Casi sin darme cuenta, Alma ha dado otro pequeño paso en su aprendizaje artístico. Ha pasado de dibujar caras a dibujar cuerpos. Lo que me gustaría destacar es que es persistente en su afán por conseguir un dibujo correcto a sus ojos; siempre lo intenta, o lo consigue, varias veces. En mi opinión, hay algunos bastante bien encajados. Y me sorprende su interés por detalles como los dedos o los botones. Y hablando de botones, para muestra un botón:

Como en el post anterior; cuelgo el resto de sus dibujos en flickr
Un saludico

sábado, 15 de enero de 2011

Rebelarse "sin salirse"

Siempre he considerado que se me daba mejor el dibujo que la pintura. Dibujar es hacer líneas, crear contornos, límites, fronteras. El color, en cambio, no entiende de fronteras. Estoy descubriendo cómo pinta mi hija. Su alma es rebelde y aunque sabe (o le han hecho saber/creer) que no se debe o puede "salir", ella encuentra su manera de rebelarse contra la norma: no sigue el patrón de color marcado y además, no utiliza un solo color por espacio a rellenar. Quizás se cansa demasiado rápido de cada color y tiene la imperiosa necesidad de utilizar otros antes de rellenar por completo cada espacio. Yo quiero pensar que es su manera de rebelarse contra las absurdas normas que a veces le inculcamos los adultos.
Va un pequeño ejemplo ilustrativo; cuelgo algunas imágenes más en flickr para que las disfrutéis, espero, tanto como yo.


"Salíos" de las líneas de vez en cuando, dejad que os empape las lluvia aún a riesgo de estropear vuestro peinado o de pillar un resfriado, pisad los charcos, pintad las paredes y manchaos las manos de barro. Cambiad de color y usad todos los que podáis para colorear vuestra vida.